
NO LO SÉ.
Tengo mis sospechas.
No sólo las he pasado mal en esa ciudad; creo también es un lugar que no ofrece futuro. Esa sería la primera suposición.
La segunda y más evidente es que es una ciudad horrible, donde todo es nuevo y no existe identidad alguna. Claro, no hay edificios bellos ni ruinas indígenas... no hay nada que a una la conecte con el pasado, que es lo único bueno que tiene Concepción, su pasado esplendor.
La tercera sospecha sería su aspecto GRIS, su frío y su humedad, que pone verde los zapatos, las paredes de las casas y el alma.
De hecho, odio tanto a Concepción que no voy a perder más tiempo buscando razones para odiarlo aún más.
OJALÁ FUESE COMO ESTE MONO... espero que no me atrape en la treintena que me va quedando de vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario